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Redacción Mpoderate

Fotografía Broke Anderson

Conoce a la Reverenda Rhina Ramos, salvadoreña de nacimiento pero casi toda su vida ha vivido en Estados Unidos. Su amor por el camino de Cristo ha sido desde una temprana edad. Ahora comparte para Mpoderate su experiencia para responder al llamado a servir a la iglesia cristiana sin dejar de ser quien ella es. Ahora lidera el Ministerio Latino donde amar al prójimo no tiene distinciones, ni prerrequisitos.

  1. ¿Cuándo nace su inquietud por servir como líder de iglesia? La fe siempre ha sido importante para mí. Crecí católica, pero cuando emigré a Estados Unidos empecé a asistir a una iglesia protestante bautista. Mi inquietud por la fe y seguir a Jesús se incrementó, sin embargo era un lugar donde no podía ser quien yo era realmente, una mujer abiertamente lesbiana y Cristiana. Después de ejercer leyes por 5 años regresé a la universidad por una maestría en teología, y poco a poco empezó a surgir el deseo de llegar a ser pastora. Pero no fue hasta años más tardes de graduarme con una maestría en teología que empecé los requisitos para ser ordenada oficialmente como pastora por la Iglesia Unida de Cristo (UCC por sus siglas en Ingles). Y allí decidí que si iba a tener una iglesia iba a ser una comunidad de fe que recibiera a personas como yo que son rechazadas por otras iglesias por su orientación sexual o expresión de género.

 

  1. ¿Cuáles fueron sus principales miedos a vencer y cumplir con su vocación? No los categorizaría como miedos, porque siento mucha confianza en lo que estoy realizando. Quizás los retos son que una pequeña comunidad de fe como la que dirijo nunca podrá solventar el salario de un pastor, y yo tengo que estar recaudando fondos por mi propia cuenta para realizar mi trabajo de acompañamiento pastoral. También dirijo una comunidad bastante afectada por el trauma y el rechazo, y eso hace a veces difícil el camino de la sanidad emocional. Pero me siento afortunada de saber que estamos haciendo un trabajo único y necesario.
Fotografía Broke Anderson
  1. El poder del patriarcado en las iglesias está arraigado y justificado, ¿Cómo es que han logrado que las iglesias abiertas florezcan? Aún somos muy pocas las iglesias Cristianas de habla hispana que abrimos nuestras puertas a la comunidad LGBTQI. Muchos nos consideran una abominación de la fe. En El Salvador, está la Comunidad Magdala que dirige el Pastor Álvaro Duran, y muchas veces son vistos como pervertidos. Yo con él tengo una relación muy cercana y colaboramos juntes para apoyarnos porque nuestra labor es dura y aislada.

 

Yo considero que nuestros esfuerzos florecen simplemente porque hay una necesidad enorme por un mensaje de amor y aceptación a una comunidad altamente rechazada. También florece porque nuestro buen Dios nos bendice y abre puertas. Por ejemplo, a mi me buscan con frecuencia para dar mi testimonio y de esa manera dar a conocer un evangelio más progresista y menos condenador.

 

  1. ¿Qué perspectivas ve ahora de la fe con la intervención de las redes sociales y las limitantes sociales de la pandemia? Pues a nosotros los encuentros virtuales no han sido de provecho debido que muchas personas que querían conectar al Ministerio Latino han logrado conectar vía zoom. Por su localidad no habían podido conectar, ya que no residen al Norte de California donde se encuentra nuestra iglesia. Por supuesto reunirse en persona se extraña, pero nuestros servicios virtuales son más concurridos ahora que lo que eran los servicios en persona. Lo otro que ha sucedido es que podemos conectar con personas como el Revdo. Álvaro desde El Salvador quien pudo dictar una clase de Teología Cuir online. Algo que no hubiese podido ser posible antes.

Recién realicé un bautismo en persona para una persona trans, y lo hicimos con todas las medidas de seguridad posible, solo tuvimos 5 personas, todas con mascarilla y al aire libre, pero fue una ceremonia hermosa de afirmar a nuestra hermana en su identidad y nombre.

  1. ¿Qué le diría a las mujeres y jóvenes que sienten un llamado pero les da miedo escucharlo? La verdad es que yo siento tener un privilegio muy grande por estar haciendo lo que amo. Yo creo que las circunstancias de cada persona son diferentes y que bueno a veces se tiene que trabajar de lo que se puede para sobrevivir. Sin embargo, si se puede perseguir el sueño de ser un líder/eza de fe, es una cosa maravillosa y Dios nunca falta, ni nos deja soles.

 

6. ¿Qué labores hace el Ministerio latino y cómo nace? Nosotros fuimos fundados en Diciembre 2011, en una humilde sala de una familia Guatemalteca inmigrante. Desde entonces hemos llevado a cabo un servicio mensual. Al principio, yo dirigía Ministerio Latino de manera voluntaria, y por los primeros 6 años de Ministerio Latino, yo tenía mi trabajo secular en una ONG. Pero en el 2018, decidí dejar este trabajo para dedicarme de lleno al pastorado y me tocó empezar a gestionar fondos para pagar por mi posición como pastora y líder de esta congregación.

En este tiempo de la pandemia, nuestra labor ha sido acompañar financieramente a más de 70 personas/familias con donaciones en dinero para que no pierdan sus viviendas y tengan que comer. La mayoría de las personas que hemos ayudado son de la comunidad trans y nos sentimos muy orgulloses de haber dicho presente con nuestro apoyo.

  1. ¿Hoy que la situación del racismo y la discriminación se ha acentuado en Estados Unidos, cómo ve la situación de las iglesias que aceptan la diversidad de género? Son dos odios diferentes, pero es el mismo a la raíz. Uno, se nos odia por ser inmigrantes y no ser blancos. Y luego se nos odia por no ser heterosexuales. La retórica de los que ahorita tienen el poder en Estados Unidos es nociva y violenta; y estimula a aquellas personas que quizás antes tenían reservas de decir o hacer acciones discriminatorias. Por ejemplo, cuando yo viajo por trabajo siempre cargo conmigo mi pasaporte Estadounidense porque soy ciudadana de este país, pero desde que Trump fue elegido presidente, no solo puedo cargar identificación en caso de que me cuestionen y me quieran deportar. Ojalá la gente que quiere llegar a este país entendiera que aquí no es un paraíso, pero también yo comprendo la necesidad de salir de la extrema pobreza o de lugares con alta homofobia y transfobia.

El Ministerio sigue luchando para servir a todas las personas que desean acercarse al camino de Dios y ser aceptadas como son.