fbpx

Una niña de Espíritu indómito

“No me daba miedo nada”, esa fue la frase que expresó rotundamente mientras compartía sus aventuras de temprana juventud.

Desde volar en una avioneta y hacer acrobacias con uno de sus amigos, hasta escapar a hurtadillas con el auto de su mamá divertirse con su hermano mayor. Ese auto, un golf GTI color negro fue el primer volante en el que aprendió a manejar a sus cortos 12 años.

Cabe recalcar que esta mujer menuda en su niñez debe haber tenido una complexión pequeña, pero que de ninguna manera fue obstáculo para alcanzar los pedales de una moto, de un automóvil, o una moto de agua.

Dentro de sus memorias más osadas estaba las veces que colocaban una billetera en el tablero de un avión, en el que acompañaba a un amigo piloto, y dejaba caer en picada la aeronave, para que la billetera se abriera con el efecto de la caída… “Por supuesto que nunca se lo contaba a mi mamá porque se hubiera muerto” cuenta entre risas.

Para Gracia María, su infancia fue un capítulo que le permitió vivir sin limitantes. Esa apertura cultivó en su interior un espíritu valeroso, que más adelante también será terreno fértil para experiencias novedosas de otra naturaleza.

Su hermano se lleva con Gracia 1 año y cinco días, era su ejemplo por seguir, y con quien tiene un vínculo especial. Son tres niñas y un niño en la familia. Pero él, José Roberto Gutiérrez, ha sido su “alma gemela”, como ella lo expresa, su compañero de travesuras y nuevas peripecias. Lanzarse de paracaídas, y hasta querer ser piloto de avión, volar en globo de helio recientemente… sin duda sus aventuras han sido fuente de inspiración y crecimiento.

Con él aprendió a manejar motocicleta, manejar moto de agua, tirar con rifle y escopeta, jugar futbol, entre otros deportes; “eramos un dúo aventurero” señala con una enorme sonrisa y los ojos llenos de una chispa de alegría que solo los buenos recuerdos pueden externar. “Todo lo que era aventura y adrenalina, me fascinaba”, acota.

Su voz suave, sus gestos sutiles hacen un especial contraste con su espíritu indómito. Y ese espíritu también fue impulsado por su padre, quien le ponía desafíos al volante para que desarrollara esa autoconfianza que sigue siendo poderosa influencia en su vida.

Cuando fue creciendo, sus amigos y compañeros varones de la escuela le confiaban las llaves para conducir sus automóviles, para ir a las fiestas y regresar a salvo con Gracia al volante, quien se divertía “sanamente” como ella misma expresa. Con quienes tiene la dicha de poder disfrutar junto a ellos, sus esposas y sus hijos. Hay cariño recíproco y comparten buenos momentos y aventuras familiares.

 

Tiempo de elegir.

Cuando llega el tiempo de elegir una carrera, en su interior deseaba ser maestra de deportes. Pero el ejemplo de su padre, de haber estudiado dos ingenierías de forma simultánea en la Lousiana State University, conocida en Estados Unidos como LSU, fue suficiente para escucharle su consejo y decantarse por una licenciatura en negocios en la misma universidad.

Su espíritu deportivo y aventurero lo ha mantenido hasta la fecha, aunque en menor escala. Su amor al deporte le ha permitido desarrollar sus habilidades de trabajo en equipo, la disciplina, la perseverancia, su creatividad. Pero también, habilidad para hacer negocios y desarrollarlos, formular estrategias y llevarlas a cabo, entre otras fortalezas valiosas en el liderazgo y los negocios.

“Todo está en la mente”, expresa Gracia de Molins al referirse a la importancia de saber ganar tanto en los deportes como en los negocios.  Además, “tengo el mejor amigo y quien me guía e ilumina a diario que es Dios”, a quien le consulto casi que todas esas decisiones complejas de la vida.

También hace remembranza del legado laboral que ha creado a través de las buenas relaciones pues, muchos de sus integrantes de equipo que hoy ya no están con ella, todavía le llaman y se acuerdan de ella al lograr sus triunfos. A pesar de que se han ido a otros países o han migrado a otras empresas.

Su lado creativo.

“Disfruto mucho cocinar, pero sin recetas, sino que hago creative cooking, porque estoy inventando y utilizando mi hemisferio frontal derecho del cerebro, mi lado creativo”, asevera.

Ella recalca durante la conversación que este hemisferio sin duda es el que predominó en ella desde pequeña y siempre lo mantiene a la fecha.

Después de platicar sobre varios inventos en la cocina espontáneamente me dice: “No tienes que dejar que nada ni nadie destruya tu esencia, porque eso sos tú en la vida y lo que te hace feliz”, expresa con determinada voz. Aunque por la naturaleza de su trabajo ha desarrollado el hemisferio frontal izquierdo el cual le complementa muy bien su lado creativo y aventurero.

Disfruta de hacer “estrategias ganadoras”, como ella expresa. A mi me preguntas mis números y yo te los recito. Pero también utiliza su lado creativo al mismo tiempo con el don de las personas y el trabajo en equipo.

 

La Escuela de la Banca.

“Comencé a trabajar a los tres meses de haberme graduado”, a pesar de que era el lugar donde menos le pagaban de las ofertas de trabajo eligió la banca, ya que ese era el sitio donde ella deseaba desarrollar su vida profesional.

Con uno de sus maestros de universidad con quien recibió la clase de money and banking, pasaba horas de conversación donde ensayaba escenarios económicos y cifras que le permitieron desarrollar curiosidad y fascinación en el lado de inversiones en bolsa

“jugamos haciendo future trading con papelitos y los depositábamos en cajas antes de entrar a la clase y ver los resultados de las acciones al iniciar la clase” Fue también en sus años iniciales de profesional donde también comenzó a cultivar colegas y amigos entrañables que hasta la fecha siguen sosteniendo apoyo y confianza.

Inicia en Banco Agrícola donde comienza en marketing como analista de investigación de mercado y va creciendo en la gestión completa de esa área, y luego pasa al cargo del departamento como jefe de publicidad, posteriormente y pasa como jefe de tarjetas de crédito.

Luego se cambia de Institución a Banco Credomatic, cuando recién se convertía en Banco. Con el paso de los años aprende a desarrollar departamentos, liderar y el desarrollo de estrategias donde se ve al cliente como un todo.

Más adelante, participa activamente en el proceso de certificación del BAC de ISO 9000, como líder de procesos y se certifica como auditor interno de la norma. “Una de mis pasiones es empezar algo o sacar algo adelante que no ha estado funcionando, creando estrategias, analizando números, determinando los indicadores que ayudan al seguimiento e implementación de la estrategia para lograr los resultados deseados.”

Hoy en día se desarrolla en el área de cash management corporativo, porque se le facilita la creatividad con el análisis de datos para formar las estrategias ganadoras. “Para mí no tener un plan es como caminar con los ojos cerrados y sin luz”, asevera.

Su estilo de liderazgo es el de transmitir conocimiento y de entrenar y desarrollar a sus equipos de trabajo. “Siempre ha sido una mujer de resultados exitosos… he tenido que saber llevar el timón y saber conducir, lo importante también es poder disfrutar todos los días al lado de las personas”. 

El lado humano de los negocios.

Luego de transitar por 26 años en la vida de la banca encontró su propósito durante ese trayecto y su vida espiritual le permitió abrirse a ver su carrera profesional bajo una óptica más integral. Y es así como también los obstáculos que encontró en algún momento de su trabajo fue el apoyo espiritual el que le permitió salir adelante, y hacer brillar sus resultados a pesar de la dificultad y la prueba. Una de las cosas que mas disfruta en su trabajo es poder ayudar a las personas a su alrededor, menciona que es la parte favorita de su día a día esa es su misión y el encargo que recibió en el 2018 a través de la cita bíblica de Isaías 42.

Su capacidad de conectar con los clientes le permite crecer e innovar en su trabajo donde tomaba departamentos pequeños que iniciaban con tres personas y terminaban siendo casi treinta luego de que ella entraba al poder y la dirección de estos desarrollándolos.

Su sed de aprendizaje siempre ha estado ahí, le encanta tomar diplomados, post grados, ejecución de proyectos, innovación orientada al mercado, entre otras áreas de estudio desarrolladas. Actualmente forma parte de la Fabrica Digital de la empresa donde actualmente labora y se certificó como Líder Agil.

El legado.

Al paso de toda su vida profesional de formar y desarrollar una carrera en la banca y dejar a muchos equipos y personas formadas, Gracia de Molins expresa que su legado más valioso es su familia. “Es una cosecha de todos, de la mano de Dios, así hemos ido caminando con su luz y su guía, a la par he sabido llevar mi trabajo y además formar una familia en conjunto con mi esposo que me ha apoyado tanto para lograrlo; hemos sido un buen equipo 26 años en la banca no ha sido fácil, pero puedo decir que me siento Feliz y orgullosa de mi esposo y mis hijas y disfruto cada instante de cada uno de ellos ¡Tengo una familia linda que atesoro como nada más en mi vida!” externa con los ojos llenos de dicha.

“Me siento feliz y satisfecha. Doy gracias a Dios por todo lo bueno o lo no tan bueno que he vivido, pero estoy segura de que cada cosa que me ha tocado vivir me ha hecho llegar a ser la mujer que soy ahora”

En retrospectiva expresa que ve atrás y reflexiona en todas y cada una de las personas de quienes ha aprendido; su esposo, Juan Andrés; sus hijas, padres, hermanos, jefes… vida profesional, espiritual, sus amistades que cultivó desde kínder y primaria, “solo puedo expresar un gran agradecimiento”, señala Gracia.

Cerramos la entrevista con un versículo Isaías 12:2 que desea compartir “¡Vean como es Él, El Dios que me salva”, En Él confiaré y no temeré, pues Yavé es i fuerza, y mi canción, Él ha sido mi salvación”